

A parte de las costumbres raras y demás, lo mejor de la boda fue la luna de miel, en la que la "suite nupcial" era la casa de los pollos y los cerdos. ¡Pobrecicos! Estaban más pendientes de que no les picara una tarántula que de consumar el matrimonio.
Al final de cada programa, las tribus someten a los concursantes a un consejo tribal, donde se les premia o castiga dependiendo de como se vayan adaptando a sus costumbres.
En el consejo Mentawai, les reprocharon que con la boda habían dejado de lado sus tareas diarias, asíque los castigaron. Esta semana, Sonia tendrá que aprender a cocinar el mayor "manjar" para los Mentawai, larvas vivas. ¡Ahí queda eso! Luismi tendrá que aprender a tatuarse como ellos y los niños tendrán que aprender a hacer taparrabos.
Por otra parte, tenemos a los Molina-Herrera que están en el desierto del Kalahari con la tribu Bushman. Esta familia la forman el matrimonio, Auda y José Manuel, y sus 4 hijos, Ivonne, Kevin, Erik y Carla, y cada cual tiene lo suyo, salvo Carla (la pequeña) que es la más normal.
Ayer, la tribu les dijo que tenían que vestirse como ellos, las mujeres se lo tomaron bien, pero los hombres...
Eso hizo que los Bushman se sintieran muy ofendidos y castigaran a los hombres en el consejo tribal. Esta semana tendrán que cazar y despellejar ellos solitos a un animal. Esto habrá que verlo, porque alguna vez que les ha tocado ir de caza, los hijos no han tocado el animal para no mancharse.
La tercera familia son los Carrión-Roldán que están en el norte de Namibia con los Himba. La familia está formada por el matrimonio, José y Montse, y sus 2 hijas mellizas, Marta y Laura.
A estos pobres les ha tocado la tribu más machista de todas, donde las mujeres no tienen derecho a lavarse con agua, tienen que hacerlo con su propia orina, y los hombres sólo cazan, todo lo demás es tarea de las mujeres, que lo hacen todo mientras los hombres las miran sentados. A pesar de todo, son los que mejor se están adaptando, hacen todo lo que les dicen aunque, a veces, lleguen a vomitar por ello.
En el consejo tribal de la semana pasada, como premio recibieron el derecho a tener su propia casa, que han tenido que construirse con palos y mierda de vaca, que han tenido que recoger las mujeres directamente con las manos.
¿Y ahora que hacemos con la mierda de las manos? Pues echárnosla en la cara que es muy buena para la piel.
La verdad es que la construcción de la casa no tiene desperdicio, de hecho, os recomiendo que veáis el vídeo completo.
Además, les tocó vestirse como los himbas y no pusieron ninguna pega.
Por todo esto, en el consejo tribal, volvieron a ser premiados, esta vez, les han concedido sus propios nombres himba.






